De acuerdo con un estudio realizado por el Colegio Jurista, mantener a los 200 mil presos que se encuentran en 45 penales del país cuesta 263 veces más que sostener a un estudiante de posgrado. De estos 200 mil, la mitad no ha recibido sentencia y el costo de su manutención asciende a 4 mil 400 mdp anuales.

Como más del 80% del presupuesto destinado a las cárceles de México se destina a sueldos de funcionarios y gastos fijos, es más que evidente que tenemos un sistema penitenciario fallido, autogobernado y corrupto que no sólo cuesta muy caro, sino que su ineficiencia sólo aumenta el daño económico al país: cada reo cuesta a los contribuyentes 130 pesos diarios.

Lo peor es que el 25% de los delincuentes tiene condenas pendientes por robos de menos de mil pesos y el 50% por menos de seis mil.

Anuncios